LA RAZA Y EL VALLE, ORIGEN E HISTORIA

Por un lado, en el origen más ancestral de la raza ovina Aranesa parece que podría haber contribuido la raza Merina, al cruzarse, a su paso por el Valle de Arán, con las ovejas “del país”. Se tiene constancia de que en el siglo XV ya se producía el paso de efectivos de raza Merina por la región del Valle de Arán.

Además, su origen también está relacionado con la raza ovina Tarasconesa, localizada en los Pirineos Centrales franceses, ya que a nivel morfológico presentan similitudes.

A pesar de que la oveja “del país” se haya ido moldeando debido a las influencias recibidas, ésta posee varios rasgos característicos que la hacen muy apreciada por los ganaderos de la región. Es una raza perfectamente adaptada a la climatología adversa de la zona donde se ubica y sus efectivos saben aprovechar de forma eficaz los pastos de alta montaña. Además, son animales sobrios, de gran formato y con mucho temperamento.